Agencias
Veracruz, Ver.- Se acabaron los pretextos y se agotaron los tribunales. Fidel Kuri Grajales ha perdido el último combate con el que pretendía maquillar el desastre que provocó en el fútbol veracruzano. El Segundo Tribunal Colegiado ratificó el sobreseimiento del amparo con el que buscaba anular las asambleas de la FMF de diciembre de 2019, decretando la muerte legal definitiva de los Tiburones Rojos.
El fallo derivado del juicio 733/2023 ratifica que los actos de la FMF no son imputables como autoridad vía amparo, una barrera legal que la defensa de Kuri jamás pudo superar. Con este dictamen, la gestión que sumió al club en deudas, controversias y sanciones queda sellada como el capítulo más oscuro en la historia del balompié jarocho.
El expropietario pretendía revertir la expulsión del club del circuito profesional y justificar años de irregularidades culpando a terceros. Sin embargo, este revés no solo borra al equipo del mapa futbolístico nacional, sino que destruye la narrativa de persecución que el empresario sostuvo durante un lustro.
Con la vía constitucional agotada, Veracruz se queda formalmente sin franquicia y Fidel Kuri sin el escudo legal que usaba para proyectar reclamos multimillonarios. El juicio de la historia deportiva ya lo había condenado; hoy, la justicia federal simplemente firmó su sentencia definitiva.
