Alvarado
Sergio Aldazaba
Tras la detención de Fernando «N» señalado por el secuestro y asesinato de la médica veterinaria Angélica Virgen Camacho y de su hija Esthefanía Ferrari Virgen, estudiante de biología, la familia exigió que se le castigue con todo el peso de la ley.
En entrevista, los deudos de las víctimas señalaron que aún temen por sus vidas ante la posibilidad de que alguno de los cómplices del acusado pueda actuar en su contra como represalia, pues es una persona de cuidado.
Los familiares permanecen a la espera de que Fernando «N» de que la Interpol realice su extradición en primera instancia a la Ciudad de México y posteriormente sea trasladado a Veracruz donde el juez de control lo reclama.
Señalaron que el asesinato de la doctora y su hija se dió luego de la supuesta venta de unos terrenos en la localidad de El Zapote municipio de Alvarado, los cuales les fueron heredados por su padre.
La última pareja sentimental de su papá fue quien presuntamente le vendió el lote a Fernando, pues el difunto también le heredó una parte a ella, pero la que ella trató de negociar era de la veterinaria y sus hermanas.
Armado con documentos apócrifos en los que se ostentaba como el propietario de la tierra en los que incluso falisificó la firma del difunto propietario original, trató de quedarselos.
No obstante, la familia buscó realizar los trámites de manera legal y gracias a esto pudieron acreditarse como los dueños ilegítimos ante las autoridades, así que Fernando buscó otra vía ilegal.
Luego de algun tiempo la víctima se armó de valor y le recriminó el despojo al detenido, pero aunque este en un principio pareció querer solucionar el problema de buena manera, al final decidió utilizar la violencia.
Gracias a que Fernando presumía tener influencias e impunidad en todos sus actos junto a sus cómplices planeó apoderarse de dichos terrenos por la mala al planear el secuestro.
Entre estos cómplices había un sujeto identificado como «El Panda», quien presuntamente buscaba ser un terrateniente que a varias personas las estafó para apoderarse de sus terrenos en distintas localidades de Alvarado.
Este sujeto que ya falleció luego de que se quitó la vida ya que las autoridades iban tras de él por dichos hechos ilícitos, era quien conocía a la doctora que lo consideraba su amigo y le abrió las puertas de su casa.
Los deudos relataron que este hombre fue recibido y arropado por ella en sus peores momentos y gracias a esto, logró enterarse de la herencia para tratar de robarle con la ex mujer de su difunto padre y el hoy detenido.
Al abusar de la bondad de Angélica y Esthefanía, les hicieron creer que tenían un perro que había sido atropellado en la Riviera y gracias a que ellas eran amantes de los animales acudieron a su rescate.
Tras llevárselas con engaños, las mantuvieron secuestradas y exigieron un millón de pesos a la familia al enviarles un audio de las víctimas en el que demostraban que las tenían aún con vida.
Los estudios de los servicios periciales revelaron que aproximadamente fue al tercer día de haberlas privado de su libertad que las asesinaron y seguían exigiendo el dinero, pero al sentir que las autoridades ya los seguían de cerca emprendieron la huida.
Fernando «N» podría estar relacionado con otros delitos en la región, pues la familia fue informada por otros pobladores sobre su peligrosidad y como extorsionaba y amenazaba.
