Ignacio Carvajal/ Coatzacoalcos.- Lo que las autoridades encontraron en ese predio de Molocán, donde se confirmó el punto en el que dieron muerte a la comunicadora Roxana Guzmán Ramírez, les resultó dantesco.
Llegaron guiados por José del Carmen Cadena Escayola, integrante del grupo Sombra, un cártel de la delincuencia organizada que surgió en el norte de Veracruz y sur de Tamaulipas tras una escisión del Cártel del Golfo, y que despertó repudio nacional tras publicarse un video en donde se miraba cómo una bola de sujetos fuertemente armados, interrogaban a una indefensa mujer, la maestra Irma Hernández Cruz, una profesora de Álamo Temapache, jubilada de 62 años, cuya muerte despertó la indignación nacional.
Se sabe que producto de las primeras investigaciones, realizadas en conjunto entre autoridades federales y las del estado de Veracruz, Fiscalía y SSPVER, se obtuvo información relevante sobre la participación de la pareja integrada por José del Carmen Cadena Escayola, y de Karen Montserrat Cortés Morales, en la privación de la libertad de la comunicadora Roxana Guzmán Ramírez, así como su posterior proceso para desaparecer su cadáver.
Está plenamente acreditado que Cadena Escayola es la misma persona cuyo rostro quedó captado de forma parcial por las grabaciones que hicieron mediante celular los familiares de la comunicadora al momento de la violenta irrupción en su casa, hace 24 días.
El sujeto ubicó el sitio exacto en el municipio de Moloacán en donde recibió la orden de darle muerte a Roxana Guzmán Ramírez , en complicidad con otras personas que también ya son buscadas por las autoridades, en una ranchería llamada Emiliano Zapata, en los límites de los municipios de Ixhuatlán del Sureste y Moloacán, a unos 40 minutos del puerto de Coatzacoalcos.
En ese predio, las autoridades encontraron el clásico olor a muerte y a putrefacción, plagado de malas vibras, indicios de borracheras, inhóspito y solitario, también localizaron restos óseos y tejido que supuestamente pertenecen a Roxana Guzmán Ramírez, según apuntó José del Carmen Cadena Escayola, captor y verdugo, el cual actuó en complicidad con su esposa, Karen Montserrat Cortés Morales, quien también está detenida, según un comunicado de la Fiscalía General del Estado.
Eso fue lo que quedó del proceso de “cocinar” o de la “pozoleada”, como se conoce en le argot de la maña a la práctica de “picar” (hacer pedacitos con hacha y machete) a una persona que posteriormente se introduce en un tambo metálico de 200 litros, se le baña de ácido o en su defecto de diésel, y durante varias horas es atizado para desaparecer el cuerpo del delito.
Los delincuentes siempre hacen este procedimiento lejos, en el monte, alejados poblados para evitar curiosos por los intensos olores que despide ese proceso al cual sometieron los restos de Roxana Guzmán Ramírez. Les urgía desparecer la evidencia ante el escándalo nacional e internacional generado por el levantón.
José del Carmen Cadena sería la misma persona que llegó causando destrozos y gritando a la casa de Roxana.
“Dónde está el cristal”, “dónde está el cristal”, son los gritos que quedaron grabados en la mente de las personas que padecieron ese hecho de violencia el pasado 2 de junio en su natal Nanchital.
Se sabe que el Grupo Sombra está peleando a sangre y plomo parte de la plaza de Coatzacoalcos, y por territorio en los municipios aledaños, y no quieren competencia, y dentro de las investigaciones que están realizando las autoridades ha comenzado a fluir información de que Roxana Guzmán Ramírez, además de administrar una página de noticias de la región, formaba parte de una célula delictiva identificada con Abraham Morales Trinidad, alias «El Doble Cero”, un jefe de la delincuencia de esos rumbos quien fuera detenido en junio de 2025 por la CONASE en Tuxtla Gutiérrez, después de haber ordenado y participado en el asesinato de una persona que fue captado en video. Después, él mismo se usó para amedrentar a candidatos en las elecciones del año pasado, por medios de redes sociales, con el cual buscaban incidir en las votaciones, buscando posicionarse en esos municipios para la venta de cristal al menudeo, cobro de piso, extorsión y sicariato.
Los rivales naturales del Grupo Sombra en el sur son el Cártel de Jalisco Nueva Generación, los de mayor presencia en el sur de Veracruz hasta el norte de Tabasco, y expresiones del Cártel de Sinaloa, que fueron introducidos en el sur de Veracruz por medio de José Roberto Sánchez Cortés, alias El 80, ex jefe de El Doble Cero.
EL PASADO DE ROXANA Y EL LOCO
Otra de las vertientes en las investigaciones efectuadas por el caso de la comunicadora nanchiteca, toma relieve con su pasado, y su ex marido, Carlos Fernández Escalante, alias El Loco.
El 30 de abril de 2012, Roxana es detenida por elementos del Ejército Mexicano en compañía de Carlos Fernández Escalante, alias El Loco, fueron detectados por SEDENA a bordo de un coche con reporte de robo cuando circulaban sobre la avenida Cuauhtémoc, en Coatzacoalcos.
Traían cargadores, cartuchos de cuerno de chivo y diversas dosis de droga.
Ese mismo año tiene otra detención por delitos contra la salud, pero en el vecino municipio de Ixhuatlán del Sureste.
También estuvo involucrada como víctima de una privación de la libertad con otras dos personas. Sus captores pedían 10 millones de pesos para regresarlas.
Se reporta que cuenta con un ingreso al CERESO de Tijuana, Baja California. Se desconoce por qué delitos. Y en Coatzacoalcos, mismos colegas periodistas cuentan haber recibido amenazas de parte de ella cuando pensaban publicar noticias relacionadas a detenciones de su esposo, ella era su especie de “gatekeeper” para «no calentarlo” ante las autoridades que lo traían en la mira por su constantes señalamientos por secuestros.
Carlos Fernández Escalante, alias El Loco, su esposo, fue balaceado el pasado 29 de diciembre de 2015 en calles de Nanchital, quedó muy malherido, y sus familiares, con el apoyo de la comunicadora, tendieron una cortina mediática para fingir que había muerto, y así se dio a conocer, que había fallecido para que sus rivales narcomenudistas dejaran de cazarlo.
Lejos de regresar al buen camino con la segunda oportunidad que le dio la vida, siguió por los caminos del mal.
El pasado 10 de marzo de 2017, se le acabó su buena suerte y el teatrito de que estaba muerto: fue cazado y ejecutado en calles de Nanchital, los sicarios hicieron énfasis en su rostro al que le dieron más de 15 balazos para cerciorarse de que ahora si no regresaría de la muerte.
Roxana Berenice Guzmán Ramírez se fue de Nanchital en medio de escándalos por fraudes con tandas, estuvo fuera varios años y regresó en 2025 para montar una página de noticias llamada Pulso Informativo, para cubrir Ixhuatlán del Sureste, Nanchital, Moloacán y Coatzacoalcos.
Ahora sabemos que integrantes del Grupo Sombra que están operando en Coatzacoalcos, son personajes que en su momento formaron parte de Los Zetas, esa hermandad de criminales sanguinarios que en el sur de Veracruz se enquistaron en lo más profundo de la sociedad, y cargaban rencillas contra Carlos Fernández Escalante.
Carlos Fernández Escalante fue integrante de Los Zetas en su momento, lo mandaron al más allá con fama de secuestrador, asesino ventajoso y problemático pues hasta a los mismos Zetas de esos años le tenían coraje por abusivo, y se la tenían sentenciada.
En la trama del destino fatídico de la comunicadora se inserta otro personaje, un ex Zeta que volvió al sur de Veracruz, pero ahora con las siglas del Grupo Sombra, con ánimos de cobrarse las que hace años le hizo El Loco.
LA DISPUTA POR NANCHITAL
Y para estos cárteles de la delincuencia, controlar Nanchital es estratégico ante el gran numero de complejos petroleros, fábricas y empresas que operan con hidrocarburos como materia prima, ya que se han convertido en una verdadera mina de oro ante el gran número de empleados adictos que siempre están ávidos de meterse cochinada por el rostro, y PEMEX lo sabe muy bien y hacen muy poco por la salud de sus colaboradores, mientras ese panorama siga en las empresas, los caso de violencia no dejarán de repetirse.
ALCALDE DE IXHUATLÁN DEL SURESTE, A BAJAR LOS HUMOS
Y el que a esta hora sin duda ya debe estar buscando la mejor defensa legal de la zona, es el alcalde de Ixhuatlán del Sureste, Raúl González Martínez, esto después de la detención de su comandante, Ismael Canela Tomé, así como de tres elementos más en activo, en el marco de las investigaciones por el caso Roxana Guzmán Ramírez, pues aunque sus restos fueron localizados en el vecino municipio de Moloacán las autoridades lograron acopiar mucha información sobre la participación de los elementos de la Policía Municipal de ese municipio dando seguridad y cobertura a los vehículos empleados por el Grupo Sombra para que circularan tranquilamente por esos rumbos.
Y es que no puede pasarse por alto que apenas este alcalde tuvo un altercado mediático con la sub secretaria de SEDESOL Estatal, Eusebia Cortés Pérez, porque el Presidente Municipal se estaba oponiendo a la entrega de apoyos sociales en su municipio, como si el pueblo fuera de su propiedad.
Como se ve, no corrió mucho Raúl González Martínez, luego, luego, para lo que se le viene encima tras saberse que su policía está hasta las manitas con la delincuencia, y ahora, después de andar muy “gallito”, seguramente le va a tener que bajar más de dos rayitas para sacar este tema sin terminar haciéndole compañía a sus oficiales, y no duden que ya ande por ahí buscando a Cheva Cortés para besarle los pies y pedirle perdón.
Y otro factor en contra de Raúl González Martínez es que pertenece a MC, el partido que tiene tache en la cancha de Nahle García, pues en las elecciones pasadas, “le apostó a querer ganar los comicios con personajes vinculados a la delincuencia organizada y con personajes que tienen vinculación directa en muchos temas”.
Sin duda, el caso de Ixhuatlán del Sureste viene a fortalecer la narrativa expresada por la mandataria de que MC, al menos en el sur de Veracruz, trae tremendos impresentables que no se les puede perder de vista, pues ahí están los resultados.
