Veracruz
Sergio Aldazaba
Bajo el aparente encargo de político con mucho poder, la interrogaron a punta de pistola a ella y a sus niños por el paradero de un objeto que según ellos, fue llevado a una casa de empeño, pero sin darles más detalles.
Este traumático momento fue dado a conocer por la señora Neira Irasema Ramos Hidalgo, vecina del andador Trébol del Vergel, donde los supuestos agentes de la Fiscalía General del Estado irrumpieron la noche de ayer sin un mandamiento judicial vigente y con amenazas.
Relató que estos hombres en ningún momento mostraron la orden firmada por un juez para revisar su casa y sus pertenencias, además que sus hijos ahora se encuentran sumamente traumatizados por lo que tuvieron que vivir.
«Yo salí cinco minutos a la tienda y al regresar mi patio ya estaba lleno de gente, de puros hombres. Entonces yo les pregunté qué buscaban, porque mis hijos estaban solos acá dentro; yo había salido a comprar lo del desayuno de la escuela.
«A empujones me metieron y lo que hicieron fue subir directamente hacia el cuarto de mis hijos. A mi hija la sacaron; de hecho, ella estaba en su ropa de dormir, en un top y su short, y le apuntaron con la pistola. Le dijeron que levantara las manos y la encañonaron, y le dijeron que no dijera nada», informó la afectada.
Ramos Hidalgo es madre soltera de cuatro hijos, tres varones de 5, 8, 10 y la mayor de 12 años de edad, a quienes siempre ha buscado sacar adelante con trabajo honesto y como puede ya que es comerciante.
Manifestó que anoche el terror tocó a su puerta y la separaron de sus pequeños para interrogarlos a punta de pistola, mientras a ella la tenían sometida en otra recámara y la presionaban para que les diera información.
«Querían que yo diera nombres de personas, de quién vivía o si había hombres aquí. Le digo: ‘Miren, yo vivo sola, soy madre soltera, aquí solamente vivo con mis hijos’.
«Pero a fuerzas querían que yo diera el nombre de alguien. No paraban de recalcarme que venían de parte de un político muy poderoso», señaló con la voz quebrada y aun con miedo en sus ojos.
Señaló que los ministeriales fueron muy insistentes en que les dijera a que casa de empeño habían llevado lo robado, pero ella les dijo que no sabía nada de eso, por lo que comenzaron a buscar entre sus documentos pero tampoco encontraron nada.
No obstante, dichos hombres además de golpearla y jalonearla, le robaron sus actas de nacimiento, curps, identificaciones y tanto el teléfono celular de ella como el de su niña, los cuales también revisaron su contenido sin su consentimiento.
Relató que su hermano y su mamá llegaron en su ayuda pero también fueron amedrentados, además que se llevaron por la fuerza la memoria de la cámara de vigilancia de la vecina que había captado su presencia, además que a los vecinos que se asomaron les apuntaron con sus armas para que se metieran a sus casas.
Pese a que no encontraron nada de lo que buscaban, se retiraron con sus celulares, sus documentos y bajo las amenazas de que regresarían para meterla a la cárcel y entregarle a sus hijos al DIF.
Ahora Neira Irasema teme por su integridad y la de su familia, pues tendrá que buscar otro lugar donde vivir por su seguridad ante el temor que estos supuestos ministeriales puedan regresar y les hagan cosas aún peores de las que pasaron anoche.
