Alejandro Ávila
Veracruz, Ver.- Mientras más de una decena de entidades federativas en México ya han implementado reformas legales para regular o restringir el uso de teléfonos celulares y dispositivos móviles en las escuelas de educación básica, el Congreso del Estado de Veracruz mantiene en la congeladora la iniciativa que busca proteger a la niñez de las distracciones y riesgos del entorno digital.
Hasta la fecha, 11 estados del país (entre los que destacan la Ciudad de México, el Estado de México, Querétaro, Guanajuato, Aguascalientes e Hidalgo) han aprobado modificaciones a sus leyes de educación o emitido lineamientos administrativos para normar el uso de pantallas en las aulas.
Sin embargo, Veracruz continúa sin legislar en la materia, un retraso que ha vuelto a poner bajo el reflector la urgencia de discutir el tema a nivel local.
El debate no es nuevo en la entidad. En junio de 2025, el diputado local del PAN, Fernando Yunes Márquez presentó ante el Pleno del Congreso de Veracruz una iniciativa para reformar la Ley de Educación del Estado. La propuesta plantea prohibir de forma general el uso de teléfonos inteligentes y dispositivos electrónicos a menores de 17 años durante la jornada escolar, permitiendo su uso exclusivamente cuando el docente lo determine con fines pedagógicos o didácticos.
A más de un año de distancia, el legislador urgió a las comisiones correspondientes a destrabar el dictamen, advirtiendo que la entidad «no se puede quedar atrás» en una tendencia global de salud pública y pedagogía.
»Debemos proteger a nuestros niños y jóvenes en las aulas. Evitar distracciones, prevenir el bullying y fomentar la convivencia escolar son solo algunos de los beneficios de esta regulación», señaló Yunes Márquez, enfatizando que la medida también busca frenar problemas severos como el ciberacoso, la exposición a contenidos inapropiados y los trastornos de concentración y sueño vinculados a la sobreexposición digital.
Estudios de la OCDE revelan que entre el 40% y el 50% de los estudiantes reconocen distraerse de manera constante en clases debido al uso de celulares propios o de sus compañeros.
De acuerdo con la UNESCO, el 58% de los sistemas educativos del mundo ya han establecido restricciones al uso de teléfonos móviles en las escuelas para priorizar el rendimiento académico.
Cifras del INEGI señalan que el 81% de los menores de entre 3 y 12 años en México ya utilizan teléfonos celulares, siendo las redes sociales, el chat y el consumo de videos sus principales actividades, lo que amplifica los riesgos de violencia digital dentro del entorno escolar si no se cuenta con supervisión.
