• 15 de abril de 2024 09:57

EL COVID LA DEJÓ SIN TRABAJO EN EL NORTE, REGRESÓ A MINA Y FUE ASESINADA

PorAlcalá Noticias

Jun 2, 2023

 

Mari Carmen Rosas

Norma Pérez Gómez era una mujer de Minatitlán que se había quedado sin empleo por los efectos del Covid-19, ya había conseguido trabajo y anoche 28 de junio 2020 fue asesinada a disparos en plena jornada laboral.

La familia de la víctima contó que Norma estaba trabajando en una maquila en el norte del país, la cual cerró por la pandemia y la dejó sin empleo, por lo que la mujer se tuvo que regresar a su natal Minatitlán a buscar la forma de sostenerse mientras todo esto pasaba.

Ella tenía esperanzas de regresar pronto al norte del país para seguir laborando en las maquilas, pues en el sur de Veracruz el trabajo es poco y mal pagado.

Fue en estos días que Norma encontró empleo en la «Florería Amor» de la Avenida Justo Sierra, ella tenía el turno de siete de la noche a siete de la mañana para atender a las personas que llegaban a buscar flores o coronas fúnebres para los difuntos.

La jornada era de 12 a 15 horas de lunes a domingo, sin ninguna prestación laboral o descanso, con un sueldo de 200 pesos diarios, empezaba a las 7 de la noche hasta el siguiente día.

A su hija le preocupaba saber que su madre estaba expuesta a la delincuencia al trabajar a la intemperie, o que pudiera enfermar de COVID 19.

«Al estar en la calle, la podrían asaltar», en varias ocasiones su hija le suplicó a su madre que renunciará, «Se desvelaba, se veía cansada, en la florería pasaba frío cuando llovía».

La florería «Amor» se ubica en una banqueta sobre la Avenida Justo Sierra, frente al reloj de la Ford, a la altura de la Colonia Santa Clara, en Minatitlán.

Norma le decía que nada más que pasara la contingencia volvería a Coahuila a trabajar en las maquilas.

 

El sábado minutos antes de la media noche, sujetos armados llegaron al puesto de flores y la asesinaron de varios disparos mientras Norma atendía. Ella se convirtió en una de las tres mujeres asesinadas en Veracruz durante las últimas 24 horas.

Su cadáver quedó en el suelo entre hojas y pétalos de flores, al lado de la mecedora que en ocasiones ocupaba para descansar.

En este municipio se sumaron dos asesinatos el sábado, por la mañana mataron a José Antonio Izquierdo Sánchez, un voluntario de la iglesia católica que resultó atacado a balazos cuando se disponía a darle de comer a afectados por el desempleo que ha dejado el COVID – 19, en el albergue Caritas.

 

En este caso la fiscalía dirigió la investigación menudeo de drogas y la carpeta fue cerrada.

 

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